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Slackline: Dale cuerda suelta a la locura

30 enero, 2018

Mantener el equilibrio es uno de los principales desafíos de la vida moderna. Ahora, hacerlo literalmente y sobre una cuerda floja, no sólo es posible, sino que es un deporte y se llama SLACKLINE. Si bien nació en la montaña y se ganó el respeto del mundo extremo, el Slackline ya es un boom en el ámbito urbano. Mantener el equilibrio y hacer piruetas sobre una cuerda está de moda.

Ya lejos del circo, este deporte extremo nació en los 80 y debe su origen a un par de escaladores del Valle de Yosemite en Estados Unidos: Adán Grosowsky y Jeff Ellington, Lo que empezó como un juego que utilizaba el mismo material de escalada, hoy se convirtió en un nuevo hit del deporte extremo.

A diferencia de los funambulistas o los equilibristas, el slackline no usa ninguna herramienta de soporte o que te ayude a mantener el equilibrio. El tipo de cuerda sobre la que se camina es una cinta plana que se engancha entre dos puntos fijos y tal lo dice su nombre la cinta no está ni extremadamente tensa ni totalmente floja. Es holgada.

El slackline abarca y se adapta a una serie de deportes de equilibrio: trickline, longline, highline, roadline ,waterline y yoga slackline. La tensión de la cinta se regula según la modalidad, el expertise del audaz o la habilidad del deportista.

Ancladas sobre diferentes puntos, las cintas se colocan bien tensadas para que los atletas puedan realizar saltos, flips y posturas de diferente dificultad. En las competencias, los jueces evalúan la creatividad, estilo y la  dificultad de trucos.

Ventajas de este disparate: equilibrio mental y físico. Más allá de conjugar fuerza y coordinación muscular, te dá una conciencia corporal muy fuerte. Aprendés a sentir la gravedad y notar cómo actúa en tu cuerpo.

Bonus Track: es una actividad que se practica mucho en plazas y con una dosis extra de distracción al aire libre. Respecto a la vestimenta, la única condición es que no limite tus movimientos y que las zapas sean de suela plana o mejor si lo haces descalzo.

Así que la sensación de vértigo y el miedo a las alturas es algo que hay que enfrentar o dejar en casa porque ahí está el gran desafío y la gran atracción del deporte.

Por todo esto y mucho más le damos un caluroso aplauso a los que si bien perdieron la cordura, ganaron una pasión por la tensión, el riesgo y las alturas.

 

 Te animás a probarlo? Enterate donde podés encontrarte con este deporte en Buenos Aires.

En Capital Federal, un grupo de fanáticos se juntan todos los domingos en el parque Ecuador (Dorrego y Figueroa Alcorta), y ponen varias cintas con un promedio de 100 metros, unas de 150 metros, y algunas más cortas (de unos 70 metros) para los que se están iniciando en el longline. Para arrancar con el slack, sólo tenés que acercarte a alguna plaza de Buenos Aires donde se lo practique, además de plaza Ecuador: plaza República de la India, plaza Francia, plaza Haití, las plazas de la costa de Vicente López o de San Isidro. San Pedro es otro punto importante en la provincia de Buenos Aires.

 

Nota Escrita por Jani M y FDH para Motorola

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